22 Nov

Explicaciones sobre el ciclo menstrual y las reglas

 

¡Las reglas! ¡Amplio tema que creemos que conocemos perfectamente y sabemos todo! ¡Pero un pequeño recordatorio no viene mal, así que veamos en detalle lo que ocurre realmente! Cómo se divide el ciclo menstrual y que ocurre durante este desglose: ovulación, regla, pérdidas, ¡intentamos poner un poco de orden! Pequeño aviso: todos los datos cifrados son indicativos: ¡no hay ciclos o volumen de pérdidas estándar! ¡Cada persona es única, su ciclo también!

LAS REGLAS: UNA HISTORIA DE CICLO.

Las reglas, o ciclos menstruales, duran de media 28 días. Esta duración es indicativa ya que concierne principalmente a las mujeres occidentales (sobre las que se han hecho los estudios más avanzados) y ¡corresponden así a un periodo de 4 semanas! Durante este periodo, se suceden dos frases y esto, desde la pubertad hasta la menopausia.

LAS REGLAS: ¡UNA DEFINICIÓN SIMPLE!

Los ciclos menstruales solo tienen un objetivo: ¡asegurar las mejores condiciones posibles de fecundación de un óvulo y de implantación del embrión en la pared uterina! En otras palabras: quedarse embarazada. Las reglas en sí mismas son bastante fáciles de describir: un óvulo, que se suelta una vez al mes, si se ha fecundado se va a enganchar en la pared uterina para desarrollarse (es la implantación). La pared del útero, también llamada endometrio, para poder «retener» el huevo fecundado se espesa y se llena de muchos vasos sanguíneos. Si ningún óvulo ha sido fecundado, entonces el cuerpo se deshace de la mucosa creando así las reglas.

LAS FASES DEL CICLO MENSTRUAL

 Pequeño punto técnico:

El moco cervical es una secreción situada a nivel del cuello del útero. Puede servir para facilitar el paso de los espermatozoides o, al contrario, frenarlos. ¡También protegé el útero formando una especie de barrera contra ciertos gérmenes!

Así consideramos que el ciclo menstrual de desglosa en dos fases consecutivas, la fase folicular y la fase lútea. Estas fases tienen una función propia y consecuencias directas en la producción de hormonas para el cuerpo, sobre la mucosa vaginal y así sobre las diferentes secreciones vaginales.

Primera Fase: La fase folicular

Días 1 a 5: las «reglas» como las conocemos generalmente.

Desde el primer día de sangrado hasta el último, el cuerpo expulsa la mucosa uterina que no ha sido utilizada (si ningún óvulo ha sido fecundado). Para expulsar esta mucosa, el cuerpo contracta su bajo-vientre, y la expulsa a través de la vagina en forma de sangrado. ¡Es esta contracción la que provoca también los dolores relacionados con las reglas! Las hormonas están en su punto más débil y el cuerpo pierde unos 50ml de sangre.

Días 6 a 15: es el periodo que precede la ovulación.

Desde el primer día de reglas, un óvulo se prepara a soltarse en las trompas uterinas (que unen los ovarios al útero) y durante esta fase la pared uterina (o endometrio) se espesa con el fin de acoger un potencial óvulo fecundado. Además, el volumen del moco cervical aumenta en ese momento y es menos espeso, transparente y puede salir por la vagina. ¡Esta fase se termina cuando un óvulo, llegado a la madurez, se suelta en las trompas!


Segunda fase: La fase lútea

Días 15 a 28: de la ovulación a las próximas reglas.

Dos semanas antes del inicio de las próximas reglas, el cuerpo suelta un óvulo maduro, listo para ser fecundado. Su duración de vida es de unas 24h. Si no se produce una fecundación, el cuerpo empieza a prepararse para las próximas reglas devascularizando la mucosa uterina que empieza a soltarse un poco.

El moco cervical se vuelve más espeso, y puede haber pérdidas, espesas y desordenadas. El engrosamiento del moco cervical sirve a impedir que los espermatozoides pasen, de hecho, si ningún óvulo está listo para ser fecundado, ¡no hay necesidad de que los espermatozoides suban al útero! En el primer día de sangrado, la fase lútea se termina y ¡el ciclo vuelve a empezar!

¡Aquí tienes en unas líneas las diferentes fases del ciclo menstrual! Conocer las diferentes etapas puede ser muy útil cuando queremos utilizar ciertos métodos anticonceptivos como la sintotermia o la planificación familiar. Más allá de la anticoncepción, siempre puede ser útil saber cómo funciona nuestro cuerpo, estar a la escucha y dominar su ciclo.